Justo a una semana de su ordenación episcopal hemos recibido en nuestro Seminario a D. Eloy Alberto Santiago Santiago. Nuestro obispo ha querido celebrar la Eucaristía de este jueves 8 de mayo en lo que considera, según sus palabras, el corazón de la diócesis. Lo ha hecho en su primera visita a esta casa formativa para exhortarnos precisamente a abrirnos a lo que Dios quiere de nosotros y a dejarnos formar como discípulos de Jesús.
En la Eucaristía, que fue concelebrada por el rector y el padre espiritual del Seminario, D. Domingo Navarro Mederos y Francisco Hernández Rivero, participamos juntos seminaristas y preseminaristas. Don Eloy aprovechó la ocasión para animarnos en nuestra vocación e insistió en ese camino de formación permanente que iniciamos en el Seminario, pero que estamos llamados a continuar tras la ordenación presbiteral.
Esta visita se suma a los diferentes momentos durante esta semana en que hemos podido estar cerca de él para acompañarle en el inicio de su ministerio episcopal. En este sentido, además del almuerzo que compartimos este día, también fue muy especial el que pudiéramos participar, el día anterior 7 de de mayo, en el encuentro que tuvieron sacerdotes y diáconos en los Realejos con motivo a la festividad de San Juan de Ávila, patrono del clero secular español español.
En ambas ocasiones hemos podido percibir cuán cercano es el nuevo obispo a todos y especialmente su preocupación por el Seminario y por las vocaciones en nuestra diócesis. Por ello nuestro agradecimiento a Dios por el regalo de D. Eloy se materializa en nuestro deseo de ser fiel en el seguimiento a Jesús y de orar y trabajar junto a él para que a nuestra diócesis no le falten santos pastores, hombre de Dios.
- Junto a los formadores
- El obispo y los seminaristas
- Junto a algunos preseminaristas




Mis felicitaciones a Monseñor Eloy Santiago por su compromiso y ocupación de las personas por ser testigo de Jesús en todo el ámbito de su ministerio.