Este 26 de marzo hemos tenido la celebración penitencial comunitaria en el marco del tiempo de Cuaresma, en clima de oración y recogimiento. Pudimos profundizar en la conversión y en la experiencia de la misericordia, recordando que, como al Hijo Pródigo, el Padre nos invita a volver a Él para reconstruir juntos la comunión.
También nos preparamos para ser enviados en los próximos días a distintas parroquias de la diócesis, donde colaboraremos y participaremos en las celebraciones y actividades pastorales propias de la Semana Santa. Un tiempo para acompañar desde nuestro trabajo pastoral a las comunidades cristianas a las que un día serviremos como sacerdotes.
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